miércoles, 29 de diciembre de 2010

Remiendo

Necesito escribir de la nada para la nada, que lo que de acá salga sea el blanco inmenso. No hay razones para rayar, y aún así me siento injusto al irme derramando por ahí sin explicarme o al menos dejar mi sello. Y si importa y si no importa tal vez sin cuidado me tenga.
Me niego a olvidar y me niego a ir más allá, me quiero quedar por mucho tiempo en este limbo sin reglas, esta sociedad anónima de lo no iniciable. Y seguro tampoco es lo que digo, ni es lo que diré, pero al menos me encanta la ausencia desprovista de significado, la mezquindad de la máquina que hiere con puñal de mimbre.
Nunca quise decir nada de lo que digo o de lo que diré, todo lo oscurecen los que escriben. No hay nada que malentender, ni nada que entender, ni nada que leer. Pero acá esta todo lo que necesito decir.
No le escribo a la nada para reprocharle el no ser, le escribo para apañarme el camino.

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