martes, 31 de agosto de 2010

Manicomio, supermercado, unicornios felices y centauros emos.


Entrar en ese manicomio era cosa seria. Había que empezar por una concienzuda visita al cementerio adornado por murales animados, no muy bien pintados, en los cuales los apóstoles hacían retroceder las aguas de la maldad una y otra vez, al pintor no le debió tomar mucho tiempo hacerlos sino sincronizar tantos movimientos.
Luego de la visita había que subirse en un bus junto con tu consciencia familiar más cercana, y coger un puesto para no viajar de pie en el largo trayecto dónde uno tenía todo el tiempo del mundo para pensar en la inutilidad del viaje y hasta de la vida. Al final  uno se encontraba diciéndole a su propia consciencia: Yo no debería estar aquí.
Ya en la noche se debía dar un paseo familiar justo antes de que empezara a llover para poder escamparse en la casa de algún viejo compañero de estudio, hacer preguntas de rutina y comer galletas con coca-cola mientras llegaban varios invitados un poco indeseables de algún pasado cercano.
-¿Cómo está parcero?
-Bien, bien- había que responder con cara de pocos amigos para no entablar alguna conversación seria.
Cuándo ya estaba reunida toda la gente, el siguiente paso era introducirse a si mismo en alguna consola de vídeo junto con algún amigo en vías de extinción y jugar un rato.
Cómo por arte de magia, al siguiente parpadeo uno ya se encontraba en el ansiado manicomio, rodeado de unicornios bebes con muy buen humor y uno que otro centauro bebe medio emo con muy mal humor; dragones en etapa de desarrollo que tenían que ser encerrados en el patio y una que otra visión subreal de gente o cosas parecidas.
La noche llegaba rápido y con ella las ganas de salir del manicomio, por lo que al decidir salir, la encargada, de no muy buen genio, lo guiaba a uno desde la parte más interna hasta el patio donde estaban los unicornios felices junto a los centauros medio emo. Inmediatamente surgía la sospecha de si lo creían a uno loco y no lo dejaban salir, por lo que con alguna llave robada uno se apresuraba a abrir la puerta que creía era la de salida para encontrarse con un dragón adicto al cigarrillo dando vueltas en el patio.
- Por acá no es, sígame.
No habiendo más remedio uno seguía a la regente del manicomio para encontrarse en el patio exterior con los unicornios bebe felices y los centauros medio emo. Era tanta la alegría al poder salir de aquella prisión oscura al estilo de Mordor, que los abrazos no se hacían esperar; abrazos felices para los unicornios bebes felices y amagos de abrazos para los centauros bebe medio emo que salían corriendo y llorando cuándo uno se acercaba.
Al sarlir de aquél manicomio, medio Mordor, medio prisión de Azkaban, se encontraba uno con la parte más interna de algún supermercado, dispuesto a dar las buenas nuevas al amigo en extinción sobre la cordura libertaria recién adquirida, pero se le encontraba generalmente departiendo con algún ciudadano del mundo personal de no muy grato recuerdo, por lo que se le ignoraba. Luego pasando por la zona de juegos estaba el siguiente segmento del supermercado lleno de golosinas por el que uno tendía a pasar rápido para salir al fin a la parte más externa al lado de los cajeros y sellar todo el pandemonium trasero con una caja de colgate.
Eran raras las llaves de aquel manicomio de la trastienda...

Nota: Mis pesadillas suenan a chiste cuándo las escribo hahaha.

lunes, 30 de agosto de 2010

Lucy

 El día primero del mes eterno, principio y fin de lo creado y lo vivido, las olas de todos los mares de la tierra besaban sus pies, mientras las arenas de las playas hacían una cama para su cuerpo. La tierra entera se regocijaba en acoger a tan deslumbrante criatura. Sus ojos fueron faros que trajeron la primera luz a mis ojos, sorprendidos de verse sumergidos en un mundo de colores totalmente diferente a mi letargo gris.
Su nombre era Lucy, no tuvo que decírmelo, lo supe desde que sentí su olor a estrellas.
Ella me llamó desde la lejanía con el perfume de su pelo, ella también sabía mi nombre, lo dijo fuerte y claro, con un timbre de voz que cualquier sirena envidiaría. Él, ese es el nombre que me dan todos, incluso aquel que escribe mi historia, solo ella sabe mi verdadero nombre, solo ella lo ha pronunciado, solo de ella he sabido que existo, de su boca perfecta y de sus palabras envolventes.
Caminé por primera vez a sus brazos y ella los abrió únicamente para mi, nos fundimos en un abrazo que duro lo que duran los universos, nuestra piel experimento la creación y destrucción de miles de planetas en un solo instante en el que se creo el amor. Nuestros labios se unieron como si se tratara de un río que desemboca por primera vez en el océano. Ese beso dura hasta ahora, su sabor y su esencia permanecen en mi, sus labios aún están con los míos. Aunque su existencia es nula, y la mía imperfecta. Eran los tiempos donde no existía el hoy, mis dominios eran el pasado, el no tiempo sin reglas presentes o futuras, con jugadas pasadas no lineales. Mi historia es la existencia, yo soy el que soy, soy el presente en el que caminan, soy el tiempo que los encierra y el espacio que los limita, soy el sufrimiento de los cuerpos cansados y la pena de las almas rotas. Yo soy el que soy para todos, menos para ella. Soy los recuerdos del mundo, viviéndose y reviviéndose una y otra vez en cada una de las almas encadenadas, pero también soy un alma encadenada. Soy un hombre, soy un dios, soy un yo, y soy muchos yo, soy el presente del mundo, y un único pasado que me pertenece, soy el iniciador del futuro y el fin de Lucy.
Ya sabes quién soy. Ya sabes quién fui. Solo Lucy sabe quien seré

jueves, 26 de agosto de 2010

NEO ANARQUISMO

SURGE ESTA nueva vitalidad del anarquismo que aparece como ideología del siglo XXI, y que tiene a la tecnología como aliada MANUEL CASTELLS - 21/05/2005

Publicado en La Vanguardia

Nuestra época no es la del fin de las ideologías, sino del renacimiento de aquellas que encuentran eco en la experiencia presente. Tal es el caso del anarquismo, dado por muerto y enterrado por sus numerosos sepultureros y que, bajo nuevas formas y expresiones, parece gozar de excelente salud en los movimientos sociales que brotan por doquier desde las profundidades de la resistencia a un desorden global cada vez mas destructivo. Basta con seguir los debates, presenciales o por internet, en el movimiento contra la globalización capitalista para constatar la presencia dominante de los temas anarquistas de autoorganización y de oposición a cualquier forma de Estado ("¡que se vayan todos!"). Y aunque los intelectuales de la vieja izquierda, sobre todo en América Latina, aún se encaraman al podio de las arengas mediáticas del movimiento, las simpatías mayoritarias van hacia formas apenas organizadas y generalmente autogestionadas de la movilización y del debate, como era evidente en el último Foro Social Mundial en Porto Alegre. También en el ámbito teórico-político, las tesis autonomistas, cercanas de la matriz histórica anarquista, articuladas por ejemplo por Michael Hardt y Toni Negri, y por el grupo de la revista Multitudes ,heredera directa del mayo del 68 francés, están alcanzando hoy día una amplia difusión (el ultimo libro de Hardt y Negri, titulado precisamente Multitudes ,incluso tiene un rango muy alto en la lista de ventas de Amazon.com).

Y aunque los anarquistas organizados no son muchos (por ejemplo, en España el periódico CNT tiene unos 6.000 suscriptores y el sindicato CGT, al que yo sitúo en la tradición libertaria, cuenta con unos 100.000 afiliados), las ideas antiestatistas, de internacionalismo solidario y la afirmación de la libertad individual y de la libre asociación son temas comunes a movimientos muy dispares (de los okupas de Barcelona a Los Forajidos de Ecuador, los piqueteros argentinos o los autónomos italianos), pero que coinciden en la afirmación de su autoemancipación sin delegación de poder a intermediarios políticos profesionales. ¿De dónde surge esta nueva vitalidad del anarquismo, que aparece como ideología del siglo XXI al tiempo que el marxismo parece quedar confinado a un siglo XX ya concluido?

En realidad, la fuerza de las ideologías (cuyos mitos son atemporales) depende de su contexto histórico. Y mi hipótesis es que el anarquismo, en contra de la creencia general, se adelantó a su tiempo.

Ideología dominante de los orígenes del movimiento obrero (la Primera Internacional), desde Andalucía y Catalunya hasta la Rusia zarista, a la Charte d’Amiens francesa y al Chicago que originó el 1 de mayo, el anarquismo no sobrevivió como práctica organizada a la represión sufrida a la vez bajo el capitalismo y bajo el comunismo. Pero su vulnerabilidad provino sobre todo de haber designado como enemigo principal al Estado nación en el preciso momento histórico del desarrollo de dicho Estado como centro y principio de la organización social: el siglo XX fue el siglo del Estado nación. El anarquismo clásico se expresó en una amplia gama ideológica, desde el individualismo irreductible de Stirner hasta el cooperativismo social de Proudhon, pasando por el comunismo libertario de Bakunin y Kropotkin, inspirando luchas sociales en contextos tan distintos como la revolución campesina de Makhno en Rusia, los movimientos sociales urbanos mexicanos de los años 20 o los embriones de revolución social que intentaron los anarquistas catalanes y españoles en la primera fase de la Guerra Civil.Y claro que el sindicalismo de la CNT no era lo mismoq ue el activismo político de la FAI. Pero a través de esa amplia corriente ideológica en la que creyeron y por la que lucharon millones de personas, latía una idea central: la liberación definitiva de la fuente última de la opresión, el Estado. Precisamente en el momento en que se armaban las máquinas de guerra nazi-fascistas, estalinistas y liberal-democráticas para exterminarse los unos a los otros y asegurar, a través del Estado, el control de cuanto más mundo pudieran.

Y miren por dónde, el triunfo de los estados, de uno y otro signo, condujo a su crisis medio siglo después. El comunismo no fue capaz de digerir precisamente aquello para lo que Marx lo había inventado: el desarrollo de las fuerzas productivas. Porque la revolución tecnológica informacional no podía asumirse sin una sociedad informada, o sea, autónoma del Estado.Yel capitalismo, en su dinámica expansiva, se globalizó, socavando las bases del Estado nación sobre el que se asentaba políticamente. La economía se hizo global, el Estado siguió siendo nacional y entre los dos la sociedad, huérfana del Estado y a merced de los vientos globales, se atrincheró cada vez más en lo local.Ose transformó en colección de individuos, cada uno con sus propias ansieda-des y proyectos. Mucha gente, sobre todo jóvenes con su página ideológica aún por escribir, dejaron de creer en los políticos, aunque no en la política, en otra política. De modo que mientras los grandes poderes se definen en una compleja relación entre la globalización y los estados nacion, la supervivencia y la resistencia a lo que no va surge desde lo individual y lo local. O sea, los materiales con los que se construyó la ideología anarquista.

Ahora bien, la gran dificultad para el anarquismos iempre fue cómo conciliar la autonomía personal y local con la complejidad de una organización productiva y de la vida cotidiana en un mundo industrializado y en un planeta interdependiente. Y es aquí donde la tecnología resultó ser una aliada del anarquismo más que del marxismo. En lugar de grandes fábricas y gigantescas burocracias (base material del socialismo), la economía funciona cada vez más a partir de redes (base material de la autonomía organizativa). Y en lugar de estados nación controlando el territorio, tenemos ciudades Estado gestionando los intercambios entre territorios. Todo ello a partir de internet, móviles, satélites y redes informáticas que permiten la comunicación y el transporte local-global a escala planetaria. Esto no es mi interpretación de los hechos, sino el discurso explícito que se da en los debates de los movimientos sociales, tal como ha sido documentado en el espléndido libro reciente de Jeffrey Juris sobre el tema. O sea, la disolución del Estado y la construcción de una organización social autónoma a partir de personas y grupos afines, debatiendo, votando y gestionando mediante la red interactiva de comunicación. ¿Utopía? No, ideología. Acuérdese de la distinción: la utopía prefigura el mundo deseado. La ideología configura la práctica. Con la utopía se sueña. Con la ideología se lucha. El anarquismo es ideología. Y el neoanarquismo es un instrumento de lucha que parece adaptado a las condiciones de la revuelta social del siglo XXI. Bueno, uno de los dos instrumentos. Porque mientras el anarquismo clama, como hizo siempre, "ni Dios, ni Señor", su principal competidor en la resistencia al capitalismo global se funda en el reconocimiento de "Dios como mi único Señor". Frente a un capitalismo global fuera de control, y mientras el socialismo se instala en la jubilación, la resistencia surge de la oposición contradictoria entre fundamentalismo y neoanarquismo.

miércoles, 25 de agosto de 2010

El hueco de aburrá...

Noticias... 72 muertos en méxico, seguro muchos más en Colombia.
Odio tener que ir a estudiar a ese gran inodoro que es Medellín. Ahí caga la bestia cada que le dan ganas... aunque más o menos desde los 90 no tenía diarrea. Medellín está lleno de hijos de puta en un verano eterno, seguro porque esa ciudad es una puta eternamente caliente.
Un hueco flanqueado por montañas, un valle suena muy lindo para lo que en verdad es... corresponde más a la realidad decir el hueco de los aburráes que el valle de aburrá... la ciudad de las flores la llaman a veces, es algo obvio, los velorios sin flores no quedan bien; con tantos muertos en esta ciudad eso de la "tacita de plata" me recuerda a una urna para cenizas.
En Medellín el tiempo y el clima se comportan de manera extraña. Es la ciudad congelada en la eterna primavera con lapsos de lluvias fuertes y fugaces, ideales para barrer la sangre.
Esa puta extrema pare por camadas cientos de hijos que abandona a su suerte para que luego repitan la historia de Edipo una y otra vez...
Hasta de noche parece un infierno ardiente en vez de una metrópolis luminosa.

lunes, 23 de agosto de 2010

system 1.0



De todas formas, antes de lanzarte a destruir "el Sistema", recuerda primero que nosotros lo construímos y en nuestro propio interés. Lo sostenemos constantemente, tanto con nuestra ayuda estando de acuerdo, o en oposición con nuestra disidencia. Los oponentes del Sistema son una función de este tanto como lo son sus defensores. El Sistema es un fantasma ensamblado en las mentes de los seres humanos que operan dentro del Sistema. Es un padre virtual que hicimos que cuidara de nosotros. Lo hicimos muy grande y muy difícil de ver en su totalidad, y le servimos y nutrimos cada día. 

Por cada McDonalds que vueles, "ellos" construirán dos. En lugar de deslizar bolitas de Semtex entre los Happy Meals y la bandeja de plástico, sube a través de los rangos, echa a la junta de Directores y reconvierte la compañía en algo totalmente distinto; se aprendería bastante magia por el camino. Entonces conquista Disney, Nintendo, lo que te apetezca. Lo que quiero decir con esto es, ¿y si "el Sistema" no es nuetro enemigo después de todo? ¿Y si en lugar de eso es sólo nuestro campo de juego, el 'entorno natural' en el que hemos crecido? ¿Y si sólo es nuestra jungla y océano, entorno artificial... en el que jugar con las mentes y donde danzar y transformar las cosas, lo mejor que podamos, en poesía?



(Grant Morrison)



viernes, 20 de agosto de 2010

Hombre inmortal.


El hombre es un animal muy raro. Mientras venía en el bus me imaginé a todos como esqueletos, como lo que serán, los vi pudriéndose, un montón de huesos sentados en una silla rota y carcomida por los gusanos.
Aún así, aunque los imaginara como calaveras, como el polvo que seremos, no pude evitar reírme por la vana vida exaltada a eternidad.
Todas las ideas, todos los sistemas, todos los bienes, todos los amores, los llantos, los pensamientos, escritos, sentimientos, programas de tv, formas de dormir, formas de escribir, formas de escuchar llover, todo iba a ser borrado para siempre, tal vez algún afortunado en ese bus podría salvar algo de lo que fue... tal vez ninguno. 
Tantos que fueron y ahora no son, tantos relegados al olvido, ¿quién pudo haber estado en el terreno donde ahora es mi casa, parado justamente bajo el lugar que ahora ocupa mi cama hace 100 años?
Esto es un juego y nosotros nos lo tomamos muy en serio, construimos y amontonamos como si fuéramos inmortales, pensamos y escribimos como si no fuéramos a morir mañana. Aúnque pensemos, hagamos o no hagamos, mañana nos vamos a morir todos. Yo seré un montón de polvo. 
Lo que si me resulta difícil de aceptar es que todo esto sea para nada. Tantos que fueron y ahora no son (para lo que yo considero ser)... ¿tanto desperdicio? ¿Qué tal si solo somos eslabones en la cadena de sucesos que el hombre necesita para alcanzar la inmortalidad? digo, tal vez en unos cientos de años el hombre pueda hacerse inmortal, una meta al que contribuyó tanto el primer hombre mortal como el último. ¿Qué tal entonces si nuestro fin último es ser pedazos de información que se sumen al todo para obtener la inmortalidad? eso significaría que al morir no seríamos más nada. Tal vez solo seríamos las gracias de un inmortal hombre futuro que mirara al pasado con lágrimas en los ojos por tantos sacrificios estúpidos hechos para encumbrarlo.
Cada hombre el pedazo de piedra que hace el camino al superhombre.

Una historia rara V

Carlo no se quedó mucho tiempo en la celebración; pasó a dar un saludo al público del concierto, lo que era su obligación natural como heredero simbólico de la lucha. No dijo una sola palabra, solo se limitó a hacer el símbolo de la resistencia desde el escenario, el cual consistía en juntar el dedo pulgar y meñique mientras se separaban los otros tres lo más posible. La multitud, borracha y drogada , gritó palabras como: muerte al dictador, venganza, y otras comunes acepciones en estos casos.
Salió del teatro y se sentó en las escaleras con la cabeza apoyada en una columna y sacó un cigarro del bolsillo delantero de su camisa, a su lado una pequeño grupo de mas o menos la misma edad vestidos con jeans rotos y camisas de leñador un poco desteñidas hablaban sobre el activismo electrónico y los pasos a seguir para mantenerse presentes en el pensamiento colectivo, sin llamar mucho la atención de los agentes enemigos.
- Ya no usas el anillo de tu padre - las palabras brotaron de unos labios perfectos que no desentonaban con los rasgos suaves de un rostro casi irreal, una visión angelical venida de alguna pintura de Boticcelli. 
- Seguro está en el mismo lugar que mi encendedor - con un gesto rápido alzó la mano con el cigarrillo mientras jugueteaba con el. 
Aquella gracia escapada de la primavera, con un ademán delicado, propio de una aristócrata, se sentó a su lado. Unas delgadas y muy blancas piernas, se separaban de un vestido fresco que resaltaba la hermosa figura de esa ninfa sentada.
Hurgó en su bolso y sacó un encendedor plateado, idéntico al que Carlo solía usar.
- ¿Sigues de hermitaño?- dijo mientras le encendía el cigarro.
- Al parecer no, según se me ha hecho saber, me tengo que dejar ver seguido para "avivar la llama de la esperanza"- enfatizó esta última frase con una mueca burlona.
- No está enclaustrado pero sigue con el mismo ánimo huraño- Ángel se les unió de repente con una botella de vino -  esta reunión si que es digna de celebrarse Ariadne.  - - -  aauuuuuu que está buenísima nos vamos  a algún chalet en las montañas luego la veo despertar todas las mañanas y todas las noches que no nos falte el buen vino rojo y le prohíbo que se ponga sujetadores y le prohíbo que se vista joder ---
- ¿eh qué te pasa idiota que te has quedado quieto mirándole las tetas? - Carlo estalló en una carcajada.
- hahaha por más tiempo del que me parece cómodo debo agregar Angelito, agradecé que no quise leerte la mente porque seguro te hubiera dado mil golpes.
Ángel se sonrojó y tomó un largo trago de la botella de vino
- Ya está, vámonos, alquilé una cabaña en el pueblito a las afueras...
- Por fin alguien dice algo interesante ¿Qué dices señorita me pierdo por dos años y no llamo a Carlo?
- Voy en moto - cuándo lo dijo ella ya estaba prendiendo una vespa amarilla aparcada al frente.
- ¿En eso?, vale pero no quiero andar a 20 así que de una vez te digo dónde queda la cabaña y te esperamos allá - Ángel ya se estaba montando en la suya.
- No quiero llegar primero, dejen de hablar y vamos.
La vespa ganó la delantera aunque no suene creíble, salieron del centro y tomaron una carretera rural poco transitada, estaba llena de huecos, polvo y piedras, no habían luces guías ni nada por el estilo, aunque igual poco se necesitaban con esa luna llena roja, al lado del camino en prados y colinas se veían vacas durmiendo, bueno no se si dormían, tal vez las vacas no duermen y son eternas vigías, en todo caso, habían muchas vacas quietas mirando hacia el norte. La soledad silenciosa de esa carretera nocturna se veía alterada  con el no muy agradable sonido de tres motos aceleradas a fondo y las carcajadas de los jinetes de esas bestias maquinales.
Se pasaban la botella de vino de mano en mano mientras seguían con el acelerador a fondo, sin esperarlo dejaron atrás una señal que advertía una curva cerrada.
- Jooodeeeeeeeeeeerrrrrrr! mierda! -  alcanzó a decir Carlo antes de llevarse una cerca por delante.
Se despertó en medio de las carcajadas de Ángel y Ariadne y con los radios de una llanta en medio de él y la luna.
- Qué hijo de puta que sos Carlo, hasta para caerte lo tenés que hacer a tu modo, ¿qué no te podías caer como una persona normal?

domingo, 8 de agosto de 2010

Hablando con algún yo pasado.

Cuándo te devuelves sin querer en el tiempo y empiezas a revivir historias o conversaciones, tu cuerpo adapta movimientos pasados y empiezas a hablar, tu cerebro se pierde en lo atemporal y coge de todos los ayeres y mañanas, lugares y situaciones cualquier evento o palabra necesario para ganar una discusión o aclarar algo que en ese pasado recordado quedó confuso.

Tal vez por eso me encuentro, sorprendido a veces, conmigo mismo hablándole a la ventana del bus o al techo de mi habitación (donde se forman figuras de papas y osos en la madera a veces, solo en tiempos cuándo no hay nada que hacer, de resto solo se pueden ver nudos comunes de lo que fue un árbol alguna vez).
Hoy le estaba alegando al vaso de cerveza en el bar sobre la vuelta esa de que uno no cambia y que cambian los demás, o del mismo modo en el sentido contrario... es totalmente cierto y seguro que ni yo ni el vaso (representando a algún yo pasado seguro) tenemos la razón sino todo lo contrario.
No dudo en afirmar, y considero esto una verdad absoluta, por lo que ahora pasaré a llamarme gurú yo, que yo no cambio mientras cambio y los demás tampoco cambian mientras se transforman. Dada la indudable mala lógica de mi anterior afirmación procedo ahora a cerrar con broche de oro o sellar con sello de oro mi entrada.
Todo lo que dije es mentira, incluyendo esta afirmación.

A este señor se le murió el compañero con el que hacía a dueto esta canción.