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lunes, 1 de noviembre de 2010

El abismo (Grant Morrison)

Demoler el concepto del individuo creando deliberadamente una multitud de egos, personas, memeplexes o yoes, tiene la intención, al menos para mí, de ser un método para romper el calcificado concepto existencial de Yo en una serie de constelaciones fluidas de Múltiples Personalidades, desnudando a "la personalidad" y mostrándola como tan sólo una opción de comportamiento dentro de un menú de muchas.


A. C. encarnaba la destrucción de las estructuras del Yo Egoico como el Choronzon, el Demonio 333. Choronzon, nos dice, es el guardián devorador de todo que habita el "Abismo" (siendo el Abismo un término adecuadamente dramático y evocativo para una 'brecha' experiencial en la consciencia humana). El término puede ser aplicado al estado mental durante el cual la consciencia del Yo Egoico empieza a canibalizarse en lugar de confrontar el habitualmente atemorizador hecho de que la Personalidad no es "real" en el sentido existencial sino tan sólo una estrategia de conducta.

La mayor parte de nosotros ha tenido alguna pequeña experiencia del gigantesco complejo fronterizo Mega-ChoronzonnoznorohC-ageM; el encuentro Choronzonico está presente en el implacable y aburrido autocuestionamiento de la bajada de las anfetaminas o la fiebre, y las experiencias cercanas a la muerte. Imagina esa parte de la mente que no hace más que charlar en tu cabeza aniquilándose en un autoanálisis imparable, y escucharás la voz de Choronzon.

Choronzon es entonces este Yo Existencial en su último aliento, masticando su propio cerebro, buscando sustento y hallando tan sólo el acertijo en el Fondo que no tiene Fondo. Choronzon es cuando no queda nada excepto la muerte ante la nada. Más allá, los conceptos de identidad y personalidad no pueden sobrevivir. Más allá, no somos ya más nuestro Yo. La "personalidad" en la orilla del Abismo hará cualquier cosa, dirá cualquier cosa y encontrará cualquier excusa para evitar este paso de desintegración hacia el "no-ser".

La mayor parte de nosotros en las cada vez más populares tradiciones consumistas occidentales tendemos a esperar hasta la muerte antes de tan siquiera considerar el Choronzon. Dado que sólo podemos asumir que el sentido del Yo-Egoico es devorado en una llamarada de culpa o furia o negación o paz perfecta paz a través de la última inundación de endorfinas que se nos permite durante los cinco minutos anteriores a la muerte cerebral, el momento de la muerte me resulta uno especialmente vulnerable en el que también tendremos que hacer frente al terror existencial por primera vez.


Mejor ir ahí pronto y explorar el paisaje. Morir antes de morir es una de las grandes experiencias del camino.
El Abismo entonces, es ese límite de la consciencia de sí donde el significado se rinde y da la vuelta convirtiéndose en su absoluto apuesto, consumiéndose en el "Ácido Choronzonico", un hipersolvente capaz de disolver el YoqueesYo. Aquí se encuentra la inmensa frontera entre el Ser y el No Ser al filo de la Consciencia Egoica y aniquilado contra ella. El Abismo es un hiato en la consciencia, donde las nociones sobre identidad, raza, ser y territorio se consumen en una agonizante furia de contradicción.

lunes, 23 de agosto de 2010

system 1.0



De todas formas, antes de lanzarte a destruir "el Sistema", recuerda primero que nosotros lo construímos y en nuestro propio interés. Lo sostenemos constantemente, tanto con nuestra ayuda estando de acuerdo, o en oposición con nuestra disidencia. Los oponentes del Sistema son una función de este tanto como lo son sus defensores. El Sistema es un fantasma ensamblado en las mentes de los seres humanos que operan dentro del Sistema. Es un padre virtual que hicimos que cuidara de nosotros. Lo hicimos muy grande y muy difícil de ver en su totalidad, y le servimos y nutrimos cada día. 

Por cada McDonalds que vueles, "ellos" construirán dos. En lugar de deslizar bolitas de Semtex entre los Happy Meals y la bandeja de plástico, sube a través de los rangos, echa a la junta de Directores y reconvierte la compañía en algo totalmente distinto; se aprendería bastante magia por el camino. Entonces conquista Disney, Nintendo, lo que te apetezca. Lo que quiero decir con esto es, ¿y si "el Sistema" no es nuetro enemigo después de todo? ¿Y si en lugar de eso es sólo nuestro campo de juego, el 'entorno natural' en el que hemos crecido? ¿Y si sólo es nuestra jungla y océano, entorno artificial... en el que jugar con las mentes y donde danzar y transformar las cosas, lo mejor que podamos, en poesía?



(Grant Morrison)