jueves, 15 de octubre de 2009
sábado, 10 de octubre de 2009
viernes, 9 de octubre de 2009
Me gustan las matemáticas
Ese ha sido mi mayor karma en ingeniería, no puedo evitar sentir que el estómago se revuelca y se me hace un nudo en la garganta con las matemáticas.
Todo empezó en mi primer semestre en Medellín, era una soleada tarde después de almuerzo, en un caluroso y repleto salón del bloque 11 en la UPB. A eso de las 2 de la tarde en punto unos ojos verdes rodeados de las arrugas mas atractivas que he visto en mi vida hicieron su entrada al salón... esa misma noche entraron también en mis sueños. Su nombre era Claudia, aunque todos le decían Cardozo (ya se imaginarán por que). Sus ojos me atraparon inmediatamente, todo lo demás desapareció. Luego de zafarme de su atracción ocular me di cuenta de que llevaba un vestido que dejaba ver unas largas y estilizadas piernas. Esa fue mi primera experiencia matemática, el día en el que me di cuenta que iba a perder la materia. En las clases siguientes su tono de voz lo llenaba todo, recuerdo que cerré los ojos un rato para solo quedarme escuchando... esa fue la primera vez que sus delicadas manos lanzaron con fiereza una infame tapa de marcador que aterrizó en mi cabeza.
- !Hugo¡ no se duerma.
El salón entero estalló en risas, y yo casi estallo de la vergüenza.
Nunca pude concentrarme completamente en una clase de matemáticas con ella. Siempre resultaba soñando despierto, me gustaba imaginar que la llevaba a comer helado y me decía !Hugo¡ que rico helado y yo decía si !Que rico helado¡. Todas mis ensoñaciones eran demasiado cursis e inocentes.
Me gustaba pensar que su espalda dibujaba una integral. Me gustaba pensar que medía sus brazos para hallar la divina proporción.
Me gustaba pensar que le decía nena en la integral de tu vida quiero ser el diferencial.
Gracias a esa hermosa mujer de cuarenta y pico perdí la materia que con mas cariño recuerdo... ahora pasa lo mismo en La Plata, aunque ahora la hermosa mujer tiene unos cincuenta y tanto. Después hablaré de ella.
Al final mi Karma en matemáticas desde que entré a ingenierías ha sido que me gustan las matemáticas.
Todo empezó en mi primer semestre en Medellín, era una soleada tarde después de almuerzo, en un caluroso y repleto salón del bloque 11 en la UPB. A eso de las 2 de la tarde en punto unos ojos verdes rodeados de las arrugas mas atractivas que he visto en mi vida hicieron su entrada al salón... esa misma noche entraron también en mis sueños. Su nombre era Claudia, aunque todos le decían Cardozo (ya se imaginarán por que). Sus ojos me atraparon inmediatamente, todo lo demás desapareció. Luego de zafarme de su atracción ocular me di cuenta de que llevaba un vestido que dejaba ver unas largas y estilizadas piernas. Esa fue mi primera experiencia matemática, el día en el que me di cuenta que iba a perder la materia. En las clases siguientes su tono de voz lo llenaba todo, recuerdo que cerré los ojos un rato para solo quedarme escuchando... esa fue la primera vez que sus delicadas manos lanzaron con fiereza una infame tapa de marcador que aterrizó en mi cabeza.
- !Hugo¡ no se duerma.
El salón entero estalló en risas, y yo casi estallo de la vergüenza.
Nunca pude concentrarme completamente en una clase de matemáticas con ella. Siempre resultaba soñando despierto, me gustaba imaginar que la llevaba a comer helado y me decía !Hugo¡ que rico helado y yo decía si !Que rico helado¡. Todas mis ensoñaciones eran demasiado cursis e inocentes.
Me gustaba pensar que su espalda dibujaba una integral. Me gustaba pensar que medía sus brazos para hallar la divina proporción.
Me gustaba pensar que le decía nena en la integral de tu vida quiero ser el diferencial.
Gracias a esa hermosa mujer de cuarenta y pico perdí la materia que con mas cariño recuerdo... ahora pasa lo mismo en La Plata, aunque ahora la hermosa mujer tiene unos cincuenta y tanto. Después hablaré de ella.
Al final mi Karma en matemáticas desde que entré a ingenierías ha sido que me gustan las matemáticas.
sábado, 3 de octubre de 2009
martes, 22 de septiembre de 2009
eso!
¡Joder!... que chimba es encontrar escritos que le muestran a uno que por ahí no es... que la idea no era esa, que el fin alteró el principio... bueno a volver a mi raíz, para algo hice esta mierda, ¡para escribir maricadas!... que son solo para mi? si! y eso es lo mejor! y qué gano con eso? NADA! exacto!
seguramente asi era
Regresaba a casa como todos los sábados, medio acá medio allá.
Pensando, ni siquiera eso, estaba volando, volando de idea en idea, sensación en sensación en una espiral irreductible, insoportable, ineluctable, abstrayente y asarosa.
Caminaba, volaba, pensaba, sentia, vivía, respiraba, todo por separado, se detenía nada más para respirar, pensaba nada más para vivir.
politica
Si de algo estoy seguro es en no confiar nunca en los que para expresarse necesitan hablar con palabras rebuscadas que ni ellos entienden, y si estamos hablando de política con mayor razón, por eso defino mi política así:
Política: En contra de todo pseudo-intelectual que defienda con ardor posiciones basadas en vacuidades de facto...
Política: En contra de todo pseudo-intelectual que defienda con ardor posiciones basadas en vacuidades de facto...
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